Contra la alienación rebelión

El humanismo revolucionario que D. Harvey articula en Diecisiete contradicciones y el fin del capitalismo (Ed. Traficantes de sueños, 2014), es otro intento de rearmar el pensamiento crítico de izquierdas, desarmado desde el triunfo del neoliberalismo y el pensamiento posmoderno. Uno de los primeros intentos del mismo autor fue La condición de la posmodernidad de 1990 que partía de la arquitectura y el urbanismo, en sintonía con otro urbanista “rojo”, Neil Smith, principal teórico sobre la gentrificación, amigo y actual compañero en la Universidad de Nueva York. Harvey apunta a la posición que asumen las diferentes tradiciones teóricas y prácticas políticas que reconocen sus fundamentos en interpretaciones de la obra de Marx. El planteamiento marxista tradicional de la transformación revolucionaria en pos del socialismo/comunismo, según Harvey, tenía una posición cientificista, en la que no se tenía en cuenta a la alienación ya que era un concepto no científico que llevaba la marca del humanismo y del deseo utópico del joven Marx. En la tradición de los partidos comunistas históricos, la transición se veía como una cuestión más científica y técnica más que subjetiva, psicológica y política. Por todo esto Harvey defiende la necesidad de articular un humanismo revolucionario laico que pueda aliarse con esos humanismos de base religiosas (teología de la liberación y movimientos afines hindúes, islamistas, judíos y culturas religiosas indígenas) para luchar contra la alienación.
Uno podría preguntarse dónde queda aquello de que la religión es el opio del pueblo, o si la religión no es otra forma de alienación. Creo que así es parcialmente, y que en el texto falta considerar la alienación en su relación dialéctica con la separación, como hace Lacan, para avanzar en la línea que apunta el autor. En cualquier caso creo que es una forma inteligente de reconocer el papel de la subjetividad en la política y en el cambio social.

Anuncios

Acerca de joaquinluz

Soy una mirada que escapa tras la luz horizontal, roja, del atardecer. Soy un suspiro azul. Soy de la calle.
Esta entrada fue publicada en política y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s