Podemos se examina

La irrupción del 15 M marcó un punto de inflexión entre los votantes españoles que dejaron de confiar en un sistema de representación que abdicaba de la soberanía para venderla a los poderes financieros. El 15M así como las sucesivas mareas fueron movimientos sin líderes, formado por gente anónima. Encontraron eco en La Tuerka, un programa de debate. Dos años después de la ocupación de la Puerta del Sol un grupo de amigos y colegas deciden convertirse en partido político, presentándose a las elecciones europeas, con una concepción de los media como campo de batalla, a contracorriente de los debordianos críticos del espectáculo y con la polémica decisión de utilizar la cara de Pablo Iglesias como logo del partido, a contracorriente de los anónimos quincemayistas. La campaña electoral fue un éxito que empujó a Podemos en las encuestas mientras se estructuraba como partido. La estrategia electoral, dirigida por Íñigo Errejón y un grupo de jóvenes, era digna de estudiarse en las universidades, diría Iglesias. El debate político primero se convierte en la estrella del prime time de las televisiones generalistas, además de crecer en La Tuerka, en las redes sociales, en la calle.
El documento político de la Asamblea de Vista Alegre de Noviembre de 2014 utilizando la metáfora bélica de la guerra relámpago (Bliztkrieg) marcaba la “disyuntiva política estratégica entre la restauración oligárquica y la apertura democrática, posiblemente en un sentido constituyente”. Trata de convertir al partido en la herramienta de empoderamiento de una mayoría social que ya existiría.
Debatido en los media y entre los inscritos de Podemos que lo aprobaron, marcará la hoja de ruta de una “máquina de guerra electoral” que concibe las elecciones como un ciclo que culmina en las elecciones generales. Poco después, el aluvión de inscritos y la imposibilidad de controlar a los “paracaidistas” fuerza a la dirección a decidir no presentarse a las municipales con marca propia, pero sí a las autonómicas, en un intento de preservar la “marca” para las generales.
A comienzos de 2015, después de haber llegado a colocarse como primer partido en las encuestas,
sufre un gran castigo mediático centrado en su núcleo dirigente. El proceso de estructuración del partido en todo el país produce enfrentamientos y comienza un descenso en las encuestas que produce dudas sobre la estrategia de Vista Alegre, hasta la dimisión de Monedero. A raíz del ascenso de Ciudadanos arrecian las críticas sobre la pretendida centralidad del discurso de Vista Alegre. Hasta las últimas semanas en las que se han cruzado los artículos sobre estrategia en Internet de Pablo Iglesias y otros escritores políticos más o menos próximos a Podemos. A pesar del jacobinismo de la dirección en muchos territorios no se han aplicado las directrices sobre estrategia de la dirección. El domingo 24 se celebran las elecciones municipales y autonómicas en la mayor parte de España, y sabremos si la estrategia electoral en estas elecciones ha sido, como en las europeas, un éxito para Podemos.

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Acerca de joaquinluz

Soy una mirada que escapa tras la luz horizontal, roja, del atardecer. Soy un suspiro azul. Soy de la calle.
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