Afanes electrónicos

Afannae en latín era una serie de palabras embrolladas, sin sentido. Yo lo traduciría por camelo. Más tarde llegó a significar apuro, afán. En nuestra demotecnocracia actual los afanes más importantes creo que son el afán de lucro, el afán de notoriedad y el afán de superación. Tienen en común la medida numérica. Los traficantes de información, el marketing, cuentan sus beneficios a base de clic, explotando muchas veces tanto el afán de notoriedad y de superación de los internautas como el suyo propio. En las redes sociales se contabilizan los amigos, los seguidores, los listeners, en los blogs y las webs las visitas y se ofrecen variadas aplicaciones para aumentar el número de todas estas categorías. En griego, sin embargo, aphanie quiere decir invisible. Y lo que se hace invisible son los amigos, los lectores y seguidores, la información, todo el contenido en general que hace interesante la red, es decir, el uso mismo de la red, porque el afán (de lucro-superación-notoriedad) captura al sujeto, haciéndole dependiente del número de sus “amigos”, seguidores, lugar en los diferentes rankings, apurándole cada vez más, haciéndole consumidor, sobre todo de su tiempo, esclavizándole frente a la pantalla. Para limitar el número de seguidores que te quieren vender algo, o aumentar sus puestos en los rankings, y el número de informaciones triviales y el time consuming, nada como publicar mucho texto, pocas imágenes, nada de acutualizar las imágenes de perfil, hablar de filosofía, de política, de ciencia. Hacer silencios, como la pantalla en negro de G. Debord en su película La sociedad del espectáculo. Si cuelgas música o vídeos, que sean largos, apenas nadie soporta algo más duradero que un video clip o un tema pop (máximo tres minutos). Creo que bajando el nivel de ruido, de cotilleo, de palabrería, se pueden encontrar cosas muy interesantes en la red, sin dejarse camelar, afanar por los afanadores.

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Acerca de joaquinluz

Soy una mirada que escapa tras la luz horizontal, roja, del atardecer. Soy un suspiro azul. Soy de la calle.
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