Democracia hipertextual

La invención de la imprenta en 1440 tuvo una repercusión política inesperada. La lectura de la Biblia fue popularizada gracias a la traducción a las lenguas vernáculas y a la publicación en serie. La autoridad del Papa fue cuestionada por los protestantes y se sucedieron las guerras de religión. A la obra “De la servidumbre voluntaria” de Etienne de la Boëtie los protestantes le añadieron el subtítulo de “Contra el Uno”. La respuesta de la Iglesia fue la creación del Índice de libros prohibidos.

En 1968 R.Barthes dicta en París un seminario donde describe un ideal de textualidad que coincide con lo que se conoce, desde que T.H.Nelson acuñara el término, como hipertexto electrónico. Asistimos estos días a una repercusión política de estas invenciones. En la actualidad el hipertexto también está produciendo una crisis en la autoridad actual, que continua la línea del 68 de su desconfianza a determinada representación de partidos y sindicatos, desvinculando la acción política del marco convenido para el ejercicio o la toma del poder y de las referencias a modelos o doctrinas.

La autoridad de la democracia gestionaria-representativa proviene de las elecciones, y es depositada en los partidos políticos, que representan el demos. Entre elecciones, la opinión mayoritaria u opinión pública ostenta la autoridad, expresada hasta ahora, por los medios de comunicación, los sondeos, índices de audiencia, etc. Pero este paradigma hipertextual desborda estas formas de representación tanto de los partidos como de los medios de comunicación, produciendo formas no jerárquicas multicentradas y abiertas. Es evidente que ampliar el acceso a la formación y la información tiene consecuencias políticas, pero creo que es un error peligroso atribuir en exclusiva a las TIC ( ya sean las diferentes formas de telefonía móvil o dispositivos cibernéticos como las actuales redes sociales) la causa de lo que sucede. Esas herramientas no existían en el 68, ni por sí solas traerán, como creen los tecnoutópicos, la reconfiguración de la democracia, entre otras cosas porque la democracia no es del orden de lo figural. La democracia real depone la asunción de figuración de un destino, incluída la demotecnocracia.

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Acerca de joaquinluz

Soy una mirada que escapa tras la luz horizontal, roja, del atardecer. Soy un suspiro azul. Soy de la calle.
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2 respuestas a Democracia hipertextual

  1. joaquinluz dijo:

    En este enlace se puede encontrar una interesante reflexión sobre este tema
    http://transdisciplina2.tripod.com/hipertextoydemocracia-68.htm

  2. Pingback: El poder destituyente del hipertexto | joaquinluz

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